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El botijo: agua fresca para entrenar en verano

El botijo, ese invento genial para entrenar en casa
El botijo, ese invento genial. Este es el mío, herramienta fundamental para entrenar en casa durante los días de calor.

Hoy en día nos llevamos a entrenar bidones isotermo y cosas por el estilo para mantener el agua fresca. Y nos hemos olvidado de un invento mucho mejor que tiene miles de años: el botijo. Sí, ese objeto de barro que es capaz de refrigerar el agua por sí solo hasta en los días más calurosos del verano. Y no se gasta, no consume luz, es ecológico y barato.

Ya no tienes que estar preocupándote de que haya agua fresca en la nevera. Te viene al pelo si entrenas en casa haciendo calistenia, saltando a la comba o lo que te apetezca. Si te dedicas a hacer streetworkout en el parque o entrenas en un box de Crossfit también te va a encantar. El único requisito es tener un sitio a la sombra donde dejarlo, si es en el exterior mejor que mejor.

Funcionamiento del botijo

Eres más simple que el mecanismo de un botijo»

No sé muy bien si esto se refiere al sistema que hace que caiga el agua por el pitorro cuando lo empinas o al sistema de refrigeración. En cualquier caso, este sistema es lo que hace que se enfríe el agua dentro de él aunque fuera haga mucho calor. Una obra de arte de ingeniería bien sencilla.

Esto ocurre por evaporación. El botijo está hecho de arcilla que es un material muy poroso. Esto hace que el botijo sude dejándolo ligeramente húmedo por fuera. Cuando este agua se va evaporando le roba calor al interior. Así que no se te ocurra comprar un botijo de esos barnizados porque no va a funcionar.

Ayuda a enfriar el agua el que haga aire y que esté a la sombra. Se pueden conseguir temperaturas de entre 10 y 15 ºC de diferencia entre la temperatura ambiente y el agua del botijo.

Después de esta mini clase de física vamos a ver unos truquillos.

Consejos de uso

Antes del primer uso se suele enjuagar bien y dejar unas horas con agua y un chorrito de anís para quitar sabores al agua. Después de esto lo enjuagas otra vez y listo para usar.

Ahora que ya tienes el botijo listo, si lo usas así día tras día lo más fácil es que te acabes tragando algún bichillo. Arañitas y demás pequeña fauna encuentran ideal el fresquito dentro del botijo para esconderse. Evitar esto tiene poco misterio: tapar ambos agujeros.

El pitorro fino lo puedes tapar con una ramita en forma de cuña para que no se cuele. O algo similar. Esto lo retiras cada vez que vas a beber. Puedes hacer lo mismo con el agujero más gordo, pero es un poco engorroso tener que estar quitando los dos tapones continuamente.

En vez de eso pon algo que deje pasar el aire pero no los insectos. Por ejemplo, los albañiles suelen usar un trozo de esparto. Puedes usar un poco de tela mosquitera o algo similar y lo agarras con una goma. Si os fijáis en la foto del principio yo he usado un colador de esos que se usan para el té que justo tenía el mismo tamaño del agujero. Imaginación al poder. Si es algo que no tienes que estar quitando cada vez que lo llenas, mejor que mejor.

¿Dónde comprar un botijo?

Vete a la ferretería de tu barrio o de tu pueblo y es muy fácil que lo tengan, sobre todo si es de «las de toda la vida». También lo puede pillar por internet por poco más de 13 euros, el que tengo yo es como este. Tiene una capacidad de 3 litros y está hecho en España. Tiene gracia porque se llama «Dispensador de agua», muy técnico el nombre :D. No te pienses que está roto si cuando lo coges del suelo siempre queda algo de humedad. Esto se debe a la porosidad que he comentado antes.

En cuanto al tema de bebidas isotónicas no las he usado con el botijo ya que no las utilizo. Entiendo que puede traer problemas el meter este tipo de líquido en el botijo, desde tapar el poro y perder efectividad en la refrigeración, a problemas de olores/sabores. Ya que no tiene un agujero grande para poder limpiarlo bien yo sólo metería agua.

Resumen

  • Pon un botijo en tu lugar de entrenamiento, si es a la sombra,  mejor.
  • Es buena idea tapar los dos agujeros para evitar que se meta algún bichejo.
  • No compres uno que esté barnizado.

Este ha sido un artículo un poco especial. Aunque no haya hablado de algo técnico sobre ejercicio o alimentación creo que es muy buena idea el tener un botijo cerca para entrenar en veranito. Probadlo, de verdad, no os vais a arrepentir. ¡A empinar el codo!