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293. Cama paleo

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Antes de comenzar el artículo, quiero pedir perdón por el nombre. No se me ha ocurrido una mejor forma de llamar así a una cama que imita, en la medida de lo posible, la dureza del suelo dentro de cierta comodidad. También podría haberla llamado cama ancestral, cama dura o yo que sé…

En cualquier caso, creo que más o menos se intuye el concepto. Es lo más parecido a dormir en el suelo pero con la comodidad/apariencia de una cama normal y corriente. Aunque lo de la comodidad es un tema subjetivo.

¿Por qué dormir en una cama dura?

No tiene nada que ver con una cuestión de masoquismo ni tampoco es una práctica estoica. El dormir en el suelo tiene beneficios para nuestra espalda y nuestro cuello.

Al estar acostados sobre una superficie dura, con cada respiración, al hincharse y deshincharse nuestra caja torácica provoca que las vertebras se muevan ligeramente hacia arriba y hacia abajo.

Esto ocurre al dormir sobre una superficie dura porque al inspirar la caja torácica no se hunde en el colchón, sino que al encontrarse por debajo con la superficie dura, el movimiento se transmite hacia arriba haciendo que se vayan soltando las vértebras mientras dormimos.

Puedes ampliar más información sobre este tema en el artículo posturas ancestrales para dormir. Allí explico cómo funciona este mecanismo y enseño diferentes posturas para dormir en el suelo.

Llevando las posturas para dormir en el suelo al siglo XXI

Si por mí fuera, me habría echado a dormir en el suelo y santas pascuas. Pero uno tiene prioridades y prefiero dormir acompañado en una cama, que sólo en el suelo. Por mucho que en teoría sea mejor para mi espalda 🙂

El caso es que intentando buscar algo intermedio dí con la solución: la cama paleo.

¿Cómo hacerse una cama paleo?

No se trata de tirar la cama que ya tenemos, simplemente tendríamos que cambiar el colchón y hacer una pequeña modificación.

Yo utilicé un colchoncillo de IKEA, pero algo similar puede servir igualmente.

Paso 1. Quitar colchón

Obviamente hay que quitar el colchón que ya tenemos. Si ya tiene un tiempo puede ser la excusa perfecta.

Paso 2. Cambiar lamas por tablero

Si debajo del colchón ya tienes tablero en vez de lamas ahórrate este paso. Mide tu cama y tienes dos opciones: comprar el tablero en un sitio de muebles o ir a un centro de bricolaje / carpintería y pedir que te lo corten (previa medida de la cama).

En mi caso, al ser una cama de IKEA, sí que tenían el tablero, pero no me cabía en el coche. Así que lo hice comprando uno de las medidas de la cama en un sitio de bricolaje y pedí que me lo cortaran por la mitad. Si le haces unos agujeros gordos ayuda a que transpire.

Paso 3. Comprar colchoncillo

Los colchoncillos, también llamados topper, no están pensados para colocar a pelo sobre un tablero, sino para colocar encima del colchón.

Yo elegí uno de 5cm de grosor. En concreto, el colchoncillo TUDDAL o también llamado Topper de confort. JAJAJA.

Lo suyo es que os tumbéis en él en la tienda y lo probéis. No os imagináis la cara de la señora del IKEA cuando le decíamos que era para poner encima de un tablero.

Importante: es imprescindible que si dormís en pareja, la otra parte dé el visto bueno al asunto. Sino, hay altas probabilidades de un divertido viaje de vuelta a devolver el colchoncillo.

¿Es más cómodo que un colchón normal?

Sinceramente, el primer día al levantarme de la cama usando este colchón mi pensamiento fue:

Es más duro, sí, pero no es más incómodo.

Y realmente cuando haces el cambio se nota la dureza, pero no es más incómodo. De hecho, con el tiempo estoy mucho más cómodo en mi cama que en cualquier otro colchón.

También tengo que decir que cuando duermo en otra cama (parque de bomberos, viajes, etc) no me levanto con dolores. Ni antes con mi antiguo colchón tenía dolores y se me curaron al pasar al duro… Pero sí que estoy mucho más cómodo con el colchón fino que con uno normal.

Detalles a tener en cuenta

Grosor

El grosor de 5cm, en mi caso no hace que luego me moleste la cadera si me pongo de lado, como cuando vas de acampada y duermes en el suelo los primeros días (al estilo Proyecto Tarzán).

Es posible que dependiendo del peso estés más cómodo con uno de 10cm. O como paso intermedio… Pero realmente se nota mucho la difenrencia entre uno de 5 y uno de 10cm.

Apariencia de la cama

Así es como se ve. No hay diferencias en apariencia con una cama normal.

En el caso de mi cama no se nota a la vista que tenga un colchón tan fino. Pero ten en cuenta lo que bajará el colchón y es posible que la estructura (dependiendo del tipo de cama que tengas) pueda quedar un poco extraña.

Aunque en apariencia es una cama normal, es cierto que se han acabado los saltos en la cama 🙂

También te sobrará bastante de la parte de abajo de las sábanas bajeras, pero no es problema ya que queda debajo del colchón. Es posible que incluso te valga una medida inferior.

El cambio da respeto…

Tengo que decir que, cuando iba de camino para casa con el colchoncillo, no tenía muy claro que a los pocos días no lo tuviera que devolver… No estaba del todo convencido. Pero el que no se arriesga, no gana 🙂

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