Saltar al contenido

221. Entrenamiento paleo: actividad física basada en nuestra herencia como cazadores-recolectores (parte I)

Estos aborígenes australianos no necesitaban entrenar (fuente)
Reproducir

¿Cómo sería un entrenamiento que imitara la actividad física que hacían nuestros ancestros? Algo así como un entrenamiento paleo que podamos hacer en casa. Me gusta ver la alimentación desde el punto de vista evolutivo, lo que se etiqueta normalmente (aunque también con más limitaciones y sesgos) como la dieta paleo. Pero, ¿qué hay del estilo de vida? más concretamente, ¿qué hay del entrenamiento?

Muchos de los problemas de salud que sufrimos en nuestra sociedad moderna son el resultado de las elecciones en cuanto a alimentación y estilo de vida que difieren mucho del medio en el cual evolucionamos y al que estamos aún genéticamente adaptados.

Una pequeña aclaración

Antes de comenzar me gustaría hacer una pequeña aclaración. Al igual que no me gusta utilizar la marca registrada dieta paleo para hablar de alimentación evolutiva, tampoco voy a utilizar la otra versión que es el Paleotraining.

Ojo, esto no es una crítica a esta marca ni mucho menos. Entiendo que también buscará algo parecido, aunque no puedo opinar ya que no conozco demasiado a fondo su metodología. Con esta serie de artículos, simplemente quiero añadir al contenido de este artículo científico mi opinión y consejos prácticos para llevarlo a cabo de forma sencilla y sin mayores complicaciones lo que podría ser un entrenamiento paleolítico.

O mejor dicho, llevar a la práctica la aproximación de este paper, de cómo sería un entrenamiento que se pareciera lo más posible a la actividad física que llevábamos a cabo cuando éramos cazadores-recolectores allá en el Paleolítico.

Dicho esto para evitar confusiones, entremos en materia.

¿Por qué hacer un entrenamiento paleolítico?

Está claro que hemos pasado de un estilo de vida activo en la Naturaleza a uno sedentario en interiores. Esta puede ser la principal causa de las llamadas enfermedades de la civilización (enfermedad cardiovascular degenerativa, obesidad, diabetes…).

Precisamente la solución que propone este tipo de ejercicio físico es eliminar o al menos mitigar en la medida de lo posible los efectos de los malos hábitos del estilo de vida moderno tienen en nuestra salud. En una persona sedentaria, este tipo de actividad física debería aportar la salud que permitió a nuestros antepasados sobrevivir y prosperar en la Naturaleza.

Lo llamo entrenamiento paleolítico porque ese periodo de nuestra evolución es el más extenso en la existencia del ser humano, concretamente el 99% de nuestra existencia.

¿Pero mis genes habrán evolucionado desde el Paleolítico hasta ahora?

Sí, pero han variado muy muy poco. Vamos a verlo en perspectiva. Hace unos 2,5 millones de años apareció el género Homo en la faz de la Tierra (profundizo sobre esto en el artículo: El camino evolutivo). Somos muy muy parecidos a ellos y hermanos, de hecho somos la misma especie, que los primeros Homo Sapiens, cuando aparecimos hace 200.000 años.

Por el camino, hemos ido variando muy ligeramente. Por ejemplo, siendo capaces de digerir la lactosa para poder sobrevivir en épocas en que este alimento era de los únicos disponibles. Pero la intensidad de estas variaciones van acordes al tiempo que hemos tenido para adaptarnos a ellas.

Para verlo más claro he puesto los cambios con generaciones. Cogeremos de referencia este estudio (que va sobre genética en el Paleolítico) en el que cada generación supone 30 años. En cada generación hay posibilidad de (ligeros) cambios genéticos. Cuantas más generaciones hayan pasado, más adaptados estaremos a ese estilo de vida. Por el contrario, cuantas menos generaciones, peor adaptados estaremos a ese nuevo escenario.

  • Hace 83.000 generaciones (unos 2,5 millones de años): Aparece el género Homo.
  • Hace 6.600 generaciones (unos 200.000 años): Aparece el Homo Sapiens.
  • Hace 330 generaciones (unos 10.000 años): Aparece la agricultura y acaba el Paleolítico
  • Hace 30 generaciones (unos 250 años): Revolución Industrial
  • Hace 2 generaciones (unos 50 años): Era Digital

Creo que de esta forma se ve la importancia que tienen nuestros genes paleolíticos y nuestros genes modernos. Ojo, no estoy diciendo que estos últimos carezcan de importancia, pero llevamos menos tiempo expuestos a un estilo de vida que a otro.

Hemos nacido para movernos

Estamos hechos para movernos, hemos nacido para ello.

Quizá en el tema de la alimentación haya más debate en cuanto al tema de adaptación en cuanto a productos agrícolas, lácteos y demás, pero en el tema de la actividad física la cosa está cristalina: llevamos sólo dos generaciones como sedentarios y casi 90.000 generaciones (89.960 para ser exactos) como personas activas. Por lo que nuestro cuerpo no está adaptado al sedentarismo. Y esto tiene un impacto grave en nuestra salud.

Siendo conservadores y no contando tu pasado anterior como una especie de chimpancé, el 99,998 % del tiempo de tu linea evolutiva has necesitado la actividad física para sobrevivir y tan sólo llevas un 0,002% del tiempo sin necesitarla. Visto así parece que tiene una connotación menos negativa.

Hay que hacer el apunte de que algunos trabajos sí nos obligan a tener cierta actividad física, lo que en este punto está genial. Pero si no es nuestro caso y queremos conservar y/o mejorar nuestra salud y, por supuesto, nuestra calidad de vida, debemos dar a nuestros genes lo que esperan. Debemos en cierta medida, imitar el entorno en el que evolucionamos para no romper esa coherencia que acaba en las enfermedades de la civilización.

En la segunda parte continuaremos con el entrenamiento paleolítico: En el exterior, descalzos y variado


Estas son todos los artículos sobre Entrenamiento paleo :

Cookies