271. Entrenar mientras cocinas

Entrenando en la cocina (con delantal y todo) 🙂

Si nunca hemos hecho ejercicio, hace mucho que no lo hacemos o somos principiantes, es posible hacer un entrenamiento de fuerza decente mientras hacemos la comida.

No estoy hablando de hacer unas sentadillas mientras se cuece un huevo el día que nos acordamos, me refiero a hacer un buen entrenamiento de cuerpo completo y bien planificado. Obviamente tiene sus limitaciones, pero puede ser un muy buen primer paso para empezar a hacer ejercicio.

La cocina es tu gimnasio

Este título puede parecer de coña, pero si miramos la cocina de nuestra casa con otros ojos, veremos que tenemos diferentes alturas para apoyarnos, como una silla o banqueta, una mesa, la encimera…

Esto nos brinda un montón de posibilidades a la hora de poder entrenar y, seguramente, sea el sitio de casa que mejor nos valga para hacerlo. Obviamente si no tenemos un garaje equipado para entrenar o cosas por el estilo.

Ventajas de entrenar en la cocina de casa

No necesitas tiempo extra

Posiblemente la excusa número uno para no empezar a hacer ejercicio sea decir que no tienes tiempo. No voy a entrar a debatir que sí tienes tiempo, lo que pasa es que tienes otras prioridades (algo, por otro lado, totalmente respetable).

En el caso de que el tiempo sea un problema, entrenar mientras haces la comida no te quitará nada de tiempo. Ya que cuando cocinamos, hay veces que simplemente tenemos que ir removiendo la comida cada 2 o 3 minutos, por ejemplo, mientras fríes las patatas para hacer una tortilla de patata.

Sin material

No vas a tener que comprar absolutamente nada. No vas a necesitar barras ni pesas, ni nada por el estilo. Con lo que tenemos en la cocina es suficiente. Si en la cocina de tu casa no tienes una mesa y una silla, pues puedes dar unos pasos e ir al salón a por ellos.

Perfecto para empezar

El no necesitar comprar nada ni instalar ningún tipo de aparato, unido a que no vamos a tener que sacar tiempo de otras cosas, lo hace perfecto para las personas que quieren empezar a entrenar pero, por una cosa o por otra, no se deciden a dar el paso. Ya no hay excusas.

Limitaciones de entrenar en la cocina

Hemos visto la parte positiva, ahora veamos las limitaciones que tiene entrenar mientras hacemos la comida.

Sólo ejercicios de pierna y empuje

Al no tener material extra, no disponemos de una barra de la que hacer el movimiento de tirar. Esto nos a limitar los movimientos a sólo empuje y trabajo de tren inferior (lo que vienen siendo las piernas).

Lo ideal sería complementar esto con un movimiento de tirar, pero…

¿qué es mejor: empezar a hacer ejercicio haciendo un buen entrenamiento o no hacer un entrenamiento perfecto porque necesitamos material, tiempo extra, etc?

A alguien que quiere empezar a hacer ejercicio, sea de la edad que sea, me gusta recomendarle este tipo de rutinas sencillas. Una vez que llevemos entrenando varios meses y nos apetezca seguir progresando, podemos comprarnos una barra y hacer un entrenamiento más completo.

Limitado para nivel intermedio y avanzado

A parte de las limitaciones en cuanto al ejercicio de tirar, cuando somos capaces de hacer un buen número de flexiones, lo óptimo sería pasar a un ejercicio más difícil como los fondos en paralelas o las flexiones en anillas. En este caso tenemos esa limitación.

Con los ejercicios de pierna no estamos tan limitados, podríamos hacer sentadillas laterales o subidas al cajón utilizando una silla.

Sin calentamiento ni trabajo de movilidad

La idea de empezar a hacer ejercicio buscando un hueco en nuestro día a día hace que obviemos el calentamiento y el trabajo de movilidad específicos.

Al ser ejercicios pensados para empezar de cero no van a ser de tal intensidad que sea imprescindible un calentamiento previo. Además, si no hacemos nada de ejercicio, este tipo de rutinas van a suponer ya un trabajo de movilidad, ya que trabajaremos rangos de movimiento que no usamos normalmente.

Ejercicios que podemos hacer en la cocina de casa

Si estamos hablando de principiantes, me quedaría con estos ejercicios de calistenia (los que hacemos con nuestro propio peso corporal):

  • Flexiones en la pared
  • Flexiones en la encimera
  • Flexiones en silla
  • Sentadillas en silla
  • Zancadas con apoyo en silla
  • Zancadas

¿Cómo empezar a entrenar en la cocina de casa?

Muy fácil, vamos a ver un ejemplo. Simplemente coge una silla, dale al play y ve haciendo lo que yo hago en el vídeo. Son solamente 4 minutos. Ya no tienes excusas.

Si te ha parecido interesante esta rutina o quieres algo de un nivel un poco más elevado, tienes muchas más en la sección Rutinas para empezar de cero. Son diferentes rutinas, de diferentes niveles, con las que podrás ir avanzando de manera sencilla y segura sin ningún material adicional. Si tienes cualquier duda, no te preocupes, podrás contactarme y te la responderé encantado.

Si ya tienes cierto nivel o la motivación suficiente para sacar un rato para entrenar, te recomendaría el Plan de Calistenia Básico. Allí rompemos las limitaciones que tienen este tipo de rutinas. Y si ya eres capaz de hacer varias dominadas, échale un ojo a las diferentes planificaciones que encontrarás en el Plan de Calistenia Intermedio.

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